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Ciencia Local nace con el propósito de aplicar el Arte, la Ciencia de Datos y la Inteligencia Artificial en las problemáticas de gobernanza generadas por la crisis climática en Casanare, Colombia.

La voluntad del Estado colombiano y de algunos sectores de la academia en considerar las nuevas tecnologías para la gobernanza en crisis climática es nula;  además, la corrupción no sólo está presente en la cabeza de los políticos con el poder de tomar decisiones, sino que ha filtrado las universidades más importantes del país(1), mermando la producción de nuevo conocimiento en las regiones y con ello profundizando la crisis.

Esta situación se presenta en todo el mundo(2), Colombia tan sólo es un eslabón más en la cadena de ignorancia y sometimiento ideológico orquestado desde la banca mundial con el objeto de alimentar la condición de “país en vía de desarrollo” de las naciones del sur global. Sin embargo, el espíritu científico cuestiona la autoridad es la base de la generación de nuevo conocimiento, la ciencia es rebelde.

Un gran ejemplo de rebeldía en ciencia es Galileo Galilei, cuando en 1663 fue condenado por herejía por el  tribunal de la inquisición de la iglesia católica al defender la teoría heliocéntrica de Nicolás Copérnico(3). Actualmente, cuando se supone que la humanidad ha logrado superar la inquisición, nos encontramos con una realidad decepcionante, científicos son arrestados, tratados como terroristas(4) y condenados por decir la verdad(5). ¿En qué siglo nos encontramos?

Las temperaturas globales ya han aumentado 1,2 ºC por encima del promedio preindustrial de 1850-1900. Esto es causado por la actividad humana, principalmente por nuestras emisiones de gases de efecto invernadero. Mientras tanto, las industrias contaminantes continúan invirtiendo en nuevas extracciones de combustibles fósiles.

La humanidad está cruzando puntos de inflexión climáticos con un efecto dominó. Los gobiernos siguen haciendo promesas en un planeta inhabitable que ignoran, los principales emisores de gases de invernadero son sólo el 10% de las personas más ricas del mundo (0.01% de la humanidad) y el crecimiento del PIB los beneficia más que al resto de la sociedad, lo que lleva a un aumento de la desigualdad. El Norte Global está profundizando la crisis climática pero el Sur Global paga por ello(6).

Desde el año 2018 en Inglaterra(7) una nueva ola de rebeldía se propaga por la tierra, más de 1000 científicos en el mundo se han declarado en rebelión, y un centenar de movimientos con base en juventudes alza su voz en contra del sistema que ignora la realidad climática y somete a la humanidad a un futuro más trágico. En todas las lenguas, en todos los lugares del mundo, sin distinción de raza, nacionalidad y edad, se unen a esta causa.